El comercio ilícito en Argentina: una sombra que crece sobre la economía
La expansión del comercio ilícito en Argentina, un fenómeno que ya representa el 5% del PBI, amenaza con consolidarse aún más si no se implementan políticas eficaces y coordinadas. De no abordarse integralmente, este sector subterráneo podría erosionar gravemente la recaudación fiscal y el empleo formal para 2028, afectando la confianza del consumidor. El desafío es claro: el Estado y el sector privado deben unirse para combatir esta sombra creciente sobre la economía nacional.

Una Amenaza Latente al Estatus Económico
El comercio ilícito ha escalado a una dimensión inquietante en la economía argentina, representando hoy un significativo 5% del Producto Bruto Interno. Esta economía subterránea, que se nutre de la falsificación y el contrabando, ha encontrado terreno fértil en un contexto de inacción estatal y falta de controles eficaces. Este fenómeno, que se consolida año tras año, proyecta un crecimiento sostenido hasta 2028, según un reciente estudio de la Asociación Interamericana de la Propiedad Intelectual (ASIPI).
Factores de Expansión y Proyecciones
El informe de ASIPI destaca cómo la falsificación no solo es un desafío para la propiedad intelectual, sino que también socava la inversión, el empleo formal y la confianza de los consumidores. La magnitud de este problema se ve reflejada en la erosión de la recaudación fiscal y el desaliento de nuevas inversiones. Productos de consumo masivo, como tabaco y autopartes, están en el epicentro de este problema, explotando diferenciales de precio con países vecinos como Paraguay y Bolivia.
La Necesidad de una Respuesta Coordinada
Para Matías Notiger, presidente de ASIPI, enfrentar este desafío requiere una respuesta coordinada entre el sector público, privado y la justicia. Notiger subraya la importancia de controles más eficaces, sanciones contundentes y una mayor concientización social para combatir esta problemática. Sin embargo, el esfuerzo debe ir más allá de la simple regulación; la cultura de consumo de productos falsificados debe ser abordada y transformada.
Consecuencias para el Futuro
La proyección hacia 2028 es clara: sin una intervención estratégica, el comercio ilícito podría fortalecerse, afectando negativamente al empleo formal y la estabilidad fiscal. La colaboración entre el Estado y el sector privado no es solo deseable, sino imprescindible para preservar el futuro económico de Argentina. Transformar esta cultura de consumo y fortalecer los controles no es solo una opción, es una necesidad urgente.
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