Vaca Muerta: Dos colosos internacionales transformarán el futuro energético
La adjudicación de los ductos a Pumpco y Bonatti marca un paso crucial hacia la exportación masiva de gas natural licuado desde Vaca Muerta. Con una inversión que supera los US$ 3.000 millones, se espera que Argentina empiece a posicionarse como un jugador clave en el mercado global de GNL. Esto podría revitalizar la economía local y aumentar el interés internacional, acercando a la región a nuevas dinámicas comerciales y geopolíticas.

Un nuevo horizonte para Vaca Muerta
En un movimiento que promete reconfigurar el mapa energético de Argentina, las empresas Pumpco de Estados Unidos y Bonatti de Italia han sido seleccionadas para construir dos ductos esenciales para la exportación de gas desde Vaca Muerta. Este emprendimiento, parte del ambicioso proyecto Argentina LNG, es liderado por YPF y la italiana ENI. La decisión de adjudicar la licitación a estas dos gigantes internacionales subraya la confiabilidad y el know-how que aportan desde sus respectivas regiones.
Detalles del proyecto
El proyecto consiste en la construcción de un gasoducto de 48 pulgadas y un poliducto de 24 pulgadas, conectando Tratayén en Neuquén con Punta Colorada en Río Negro. Con una extensión aproximada de 527 kilómetros, estos ductos permitirán el transporte eficiente de gas natural y líquidos asociados hacia las terminales flotantes de licuefacción y exportación ubicadas en el Golfo San Matías. Con una inversión que supera los US$ 3.000 millones, este es uno de los contratos más significativos en la historia de la infraestructura energética argentina.
Participación local y global
Además de Pumpco y Bonatti, el proyecto también contará con la participación de la constructora argentina Contreras Hermanos, combinando expertise local e internacional. Aunque todavía se afinan los detalles del modelo societario, la colaboración entre estas firmas promete una ejecución eficiente y efectiva del proyecto.
Impacto económico y geopolítico
La capacidad de exportar hasta 12 millones de toneladas anuales de gas natural licuado podría posicionar a Argentina como un actor relevante en el mercado global de GNL. Esta iniciativa no solo revitalizará la economía local gracias a la creación de empleo y la atracción de inversiones extranjeras, sino que también podría modificar las dinámicas comerciales y geopolíticas de la región, atrayendo la atención de nuevos mercados internacionales. Con este proyecto en marcha, América Latina podría entrar en un nuevo capítulo energético.
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