Fusión Telecom-Telefónica: El Desafío de Crear un Nuevo Jugador en el Mercado
El proceso de desinversión impuesto a Telecom tras la compra de Telefónica de Argentina avanza hacia una fase crítica con el nombramiento de Together Business Consulting como supervisor. La estrategia del Gobierno busca consolidar un tercer competidor en telecomunicaciones y desafiar el duopolio con Claro. La reacción de Telecom podría incluir acciones judiciales, lo que podría retrasar la consolidación de un nuevo actor en el mercado. Las implicancias para el sector son significativas, ya que la futura configuración del mercado de telecomunicaciones se definirá en los próximos años.

Avanza el proceso de desinversión de Telecom
La fusión de Telecom y Telefónica de Argentina ha iniciado una fase determinante. Tras la aprobación del Gobierno, la Autoridad Nacional de la Competencia ha designado a Together Business Consulting como el agente encargado de supervisar el complejo proceso de desinversión. Esta consultora, respaldada por la red internacional Nexia, tendrá la responsabilidad de monitorear la venta de seis millones de líneas móviles, más de 200.000 servicios de internet fijo, y parte del espectro radioeléctrico.
Las condiciones y los desafíos
La imposición de transferir este volumen de activos apunta a evitar una concentración excesiva del mercado, fomentando la entrada de un nuevo jugador para competir en el ámbito de las telecomunicaciones. Este movimiento busca impedir que el mercado quede dominado únicamente por Telecom y Claro, ya que la empresa controlada por América Móvil no podrá adquirir las líneas en venta.
Telecentro: Un potencial interesado
Entre los posibles adquirentes, Telecentro aparece como un contendiente local con el posicionamiento adecuado para aprovechar esta oportunidad, según analistas del sector. Sin embargo, el camino no está despejado. Telecom ha expresado dudas sobre los plazos y el alcance de las condiciones impuestas, y no descarta acciones judiciales que podrían entorpecer el proceso.
Consecuencias para el mercado
El desafío es inmenso: en un plazo inicial de 60 días hábiles, Telecom deberá presentar potenciales compradores ante las autoridades competentes, pero el proceso completo podría extenderse hasta dos años. Durante este tiempo, deberá garantizar al nuevo operador acceso a infraestructura crítica para asegurar una transición sin sobresaltos.
La estrategia del Gobierno de consolidar un tercer actor en el mercado de la telefonía móvil es clara, pero su éxito depende de la capacidad de Telecom para cumplir con los plazos y las condiciones, y del interés real de potenciales compradores como Telecentro para entrar en un mercado competitivo y con barreras significativas a la entrada.
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